lunes, 19 de marzo de 2012

Biología y ecología

Los escolopendromorfos, como el resto de quilópodos, son depredadores que cazan pequeños animales, en general otros artrópodos. Las presas son capturadas por el último par de patas, provisto de fuertes espinas y uñas. A continuación, girando el cuerpo, le clavan las forcípulas, que inyectan veneno que las paraliza o las mata. El veneno contiene histamina, acetilcolina, proteínas (que actúan como toxinas) y varias enzimas.1 En la península Ibérica, la especie más grande y peligrosa es la escolopendra (Scolopendra cingulata), pero, a pesar de que su mordedura es muy dolorosa, a menudo se han exagerado los efectos de su picadura y en ningún caso es mortal.

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