lunes, 19 de marzo de 2012

Ciclo de vida


La reproducción de estos miriópodos no involucra la cópula, sino que el macho deposita un espermatóforo para que la hembra lo recoja. En ciertas especies los machos los depositan en una tela, y hacen un baile nupcial a la hembra para que los recoja; en otras el macho simplemente lo deja para que la hembra lo encuentre. En zonas templadas la puesta de huevos ocurre en primavera y verano, pero en las zonas tropicales y subtropicales parece no haber una estacionalidad en la época de reproducción. Cabe destacar que se conocen algunas especies que utilizan la partenogénesis. Lithobiomorpha y Scutigeromorpha ponen sus huevos en hoyos en la tierra, los cuales luego cubren y abandonan; ponen entre 10 a 50 huevos, los cuales no poseen un tiempo definido para su desarrollo pudiendo tomar entre uno a unos pocos meses. El tiempo que demoran en llegar a las etapa adulta es completamente dependiente de la especies, pudiendo tomarles meses o años, vale decir que son longevos en comparación a los insectos, llegando a vivir unos 6 años. Por su baja natalidad, y largos periodos de desarrollo, se los ha clasificado como Selección K. Geophilomorpha y Scolopendromorpha en cambio, ponen entre 15 a 60 huevos los cuales son puestos en un nido en tierra o madera; los cuales son cuidados por la hembra, quien los protege y los lame para que no se desarrollen hongos. Llegando algunas especies incluso a quedarse la hembra con las crías, pero si esta es molestada lo más seguro es que abandone los huevos o crías, pudiendo comérselos; los huevos abandonados son fácilmente presa de los hongos. Scolopendromorpha, posee ciertas especies en que las crías se alimentan de la madre. El ciclo vital de Craterostigmomorpha es casi completamente desconocido.

Biología y ecología

Los escolopendromorfos, como el resto de quilópodos, son depredadores que cazan pequeños animales, en general otros artrópodos. Las presas son capturadas por el último par de patas, provisto de fuertes espinas y uñas. A continuación, girando el cuerpo, le clavan las forcípulas, que inyectan veneno que las paraliza o las mata. El veneno contiene histamina, acetilcolina, proteínas (que actúan como toxinas) y varias enzimas.1 En la península Ibérica, la especie más grande y peligrosa es la escolopendra (Scolopendra cingulata), pero, a pesar de que su mordedura es muy dolorosa, a menudo se han exagerado los efectos de su picadura y en ningún caso es mortal.

Ese Animal tan poco conocido

El ciempiés gigante (Scolopendra gigantea) es un miriápodo que se encuentra en las tierras bajas del norocidente de Sudamérica y las islas de Trinidad, Jamaica, y La Española. Es carnívoro, se alimenta de lagartijas, ranas, aves, ratones y murciélagos.1 2 y también de tarantulas.3 Es la especie de mayor tamaño del género Scolopendra. En promedio mide 26 cm de longitud, pero puede sobrepasar los 30 cm.

Son similares a los litobiomorfos, también conocidos como ciempiés, de los cuales se diferencian por poseer de 21 a 23 pares de patas. Como en el resto de los quilópodos, en el primer segmento del tronco tiene un par de colmillos venenosos, denominados forcípulas, que son el primer par de patas modificadas en dos grandes uñas asociadas a una glándula venenosa y que usan tanto para defenderse como para capturar y paralizar a las presas,actuando como piezas bucales adicionales.